
Todo lo que voy a escribir a continuación, es simplemente un pensamiento, casi una editorial, pero no tanto, lamentablemente no he encontrado aun la manera de catalizar mis emociones y no verme expuesto.
Ayer, Domingo 28 de Junio, día del ejercicio civil aún no privatizado (?) me sentí distinto, como viviendo otra realidad.
De chiquito, mis viejos me enseñaron la importancia de votar, la importancia de no solo quejarse, sino hacer. Y parte de hacer empieza por votar, así que me abrigue y encare para el colegio, ya era medio día.
Llegue al lugar, revise que toda mi documentación sea correcta e ingrese al establecimiento. Ver gente con barbijos me genero demasiada gracia, no por el afán de impedir el contagio de "la gripe mutante que invade Argentina" sino por la escena; parecía un quirófano, alcohol en gel, guantes y barbijos. No dejaba de pensar en la ignorancia de casi todos. Utilizar el barbijo como método de profilaxis no alcanza, habría también que quemar la ropa con la que se sale a la calle, o utilizar escafandras al estilo planta nuclear.
Llego el turno de ingresar al cuarto oscuro; recibí el sobre por parte del fiscal y entre. Nuevamente la profilaxis electoral a flor de piel me pego el segundo cachetazo: guantes descartables para tocar las boletas, y BOLIGOMA para sellar los sobres. La idea del pegamento mencionado me pareció correcta, no me gusta andar besando sobres, pero seguía asombrado con el nivel de psicosis de la gente. Casi al lado del aula donde elegí a mi candidato, había un gallinero...¿Foco de gripe aviar?...no lo se, pero el sanguchito de pollo con mayonesa a mi me encanta (?)
Salí del lugar pensando nuevamente en la psicosis generalizada de la urbe, por momentos me sentí mal, yo no soy quien para tratar a nadie de ignorante, es una bajeza de mi parte, me estaba poniendo en un nivel por encima de ellos y no es mi costumbre faltar el respeto. Tal vez, mi educación y mis conocimientos muy cercanos a la medicina fuesen los responsables de mi burla hacia todos ellos. Me sentí un gorila por tratarlos de ignorantes, me fui a casa con la idea rebotando en la cabeza, hasta que más tarde lo olvide.
El resto del día me dedique a jugar con mi hija, no existía mejor plan, por lo que las elecciones terminaron para mi en ese instante. Jugamos mucho, como siempre lo hacemos. Recordé al ver a mi hija estornudar lo mal que estuve al pensar que la gente es ignorante, hasta que prendí la tele, y vi asombrado el triunfo del colorado. No podía entenderlo, no existe explicación alguna para que allá pasado. Pensé en el voto bronca hacia el aparato K, en las opciones que tenía el elector para sufragar, pensé en mil cosas mas y no entendía como era posible que este personaje muy bien "lobbyado" por la televisión lobotomizada de las noches de semana, estaba ganando una elección. Entonces me acorde de la gente, y de mi concepto sobre su ignorancia, y lamentablemente esta vez, no me sentí tan avergonzado
Ayer, Domingo 28 de Junio, día del ejercicio civil aún no privatizado (?) me sentí distinto, como viviendo otra realidad.
De chiquito, mis viejos me enseñaron la importancia de votar, la importancia de no solo quejarse, sino hacer. Y parte de hacer empieza por votar, así que me abrigue y encare para el colegio, ya era medio día.
Llegue al lugar, revise que toda mi documentación sea correcta e ingrese al establecimiento. Ver gente con barbijos me genero demasiada gracia, no por el afán de impedir el contagio de "la gripe mutante que invade Argentina" sino por la escena; parecía un quirófano, alcohol en gel, guantes y barbijos. No dejaba de pensar en la ignorancia de casi todos. Utilizar el barbijo como método de profilaxis no alcanza, habría también que quemar la ropa con la que se sale a la calle, o utilizar escafandras al estilo planta nuclear.
Llego el turno de ingresar al cuarto oscuro; recibí el sobre por parte del fiscal y entre. Nuevamente la profilaxis electoral a flor de piel me pego el segundo cachetazo: guantes descartables para tocar las boletas, y BOLIGOMA para sellar los sobres. La idea del pegamento mencionado me pareció correcta, no me gusta andar besando sobres, pero seguía asombrado con el nivel de psicosis de la gente. Casi al lado del aula donde elegí a mi candidato, había un gallinero...¿Foco de gripe aviar?...no lo se, pero el sanguchito de pollo con mayonesa a mi me encanta (?)
Salí del lugar pensando nuevamente en la psicosis generalizada de la urbe, por momentos me sentí mal, yo no soy quien para tratar a nadie de ignorante, es una bajeza de mi parte, me estaba poniendo en un nivel por encima de ellos y no es mi costumbre faltar el respeto. Tal vez, mi educación y mis conocimientos muy cercanos a la medicina fuesen los responsables de mi burla hacia todos ellos. Me sentí un gorila por tratarlos de ignorantes, me fui a casa con la idea rebotando en la cabeza, hasta que más tarde lo olvide.
El resto del día me dedique a jugar con mi hija, no existía mejor plan, por lo que las elecciones terminaron para mi en ese instante. Jugamos mucho, como siempre lo hacemos. Recordé al ver a mi hija estornudar lo mal que estuve al pensar que la gente es ignorante, hasta que prendí la tele, y vi asombrado el triunfo del colorado. No podía entenderlo, no existe explicación alguna para que allá pasado. Pensé en el voto bronca hacia el aparato K, en las opciones que tenía el elector para sufragar, pensé en mil cosas mas y no entendía como era posible que este personaje muy bien "lobbyado" por la televisión lobotomizada de las noches de semana, estaba ganando una elección. Entonces me acorde de la gente, y de mi concepto sobre su ignorancia, y lamentablemente esta vez, no me sentí tan avergonzado